Nuestra historia
12 enero, 2024 2024-01-16 16:13Nuestra historia

Nuestra Historia
Inicié como docente en una de las zonas más alejadas del Caquetá, donde la presencia del estado era nula, donde los jóvenes no podían soñar, no tenían la posibilidad de pensar una calidad de vida digna, estaban condenados a recibir lo que les ofrecía en entorno (cultivar coca o engrosar las filas de los grupos al margen de la ley).
Debido a esta realidad incluí en mis proyectos buscar la forma de que estas jóvenes pudieran soñar con tener una calidad de vida mejor, y me incline por la educación, porque soy un convencido que la educación es el camino para cumplir sueños y proyectar un futuro más sólido y promisorio.
En el 2008 inicie creando espacios educativos en alianza con diferentes instituciones educativas a nivel nacional. Iniciamos oferta de varios programas técnicos en alianza con el CIADET de la ciudad de Cali, y programas profesionales con la Universidad del Magdalena y de esta forma por 6 años consecutivos.
Continúe buscando posibilidades que le fueran más asequible a los jóvenes en lo relacionado con lo financiero y horarios de clase, con el principal objetivo de que los jóvenes de la región pudieran cumplir sus sueños a precios bajos y con horarios flexibles, a partir de este momento nació POLISURCO, Politécnico del sur de Colombia con sede en Pitalito Huila; ya con instituto propio podíamos subsidiar a más jóvenes para que pudieran reorganizar su proyecto de vida.
Aunque fue productivo el crear una Institución Educativa para el trabajo y desarrollo humano, no era suficiente, ya que el sostenimiento de esta era costoso y la idea era brindar gratuidad en los programas que ofertamos a más cantidad de jóvenes, fue allí donde nació la idea de crear una
fundación sin ánimo de lucro, que se llama FUNDECULDE (Fundación para el desarrollo de la educación, cultura y deporte).
Creamos la fundación FUNDECULDE, con el objetivo de conseguir recursos haciendo convenios con
entes del estado, ONG, nacionales e internacionales y porque no, las personas que puedan aportar
recursos para apadrinar jóvenes en estado de vulnerabilidad y que requieren de una mano amiga
para poder soñar con una calidad de vida digna.